–“nadie puede dormir antes de las doce de la noche, porque si pasa san Juan y los encuentra dormidos, al otro años se los lleva”-
En casa la fiesta de San Juan era en grande, era con baile, se mataba un chancho y se rifaban,la cabeza, las patas y la cola , despúes venían las pruebas, como la del lavatorio lleno de agua un espejo y prender una vela justo a las doce de la noche, decían que si mirabas al espejo pasaría por ahí todo tu futuro y podrías ver si morías o no, luego estaba también cuidar la higuera que decía que justo a las doce florecía, estaban los papeles con tinta, las pruebas de las papas, una pelada entera otra a media pelar y otra sin pelar se escondían debajo de la cama y cuando la pieza estaba oscura entonces metías la mano y elegías sin ver, según la que saliera, así seria lo económico durante el años siguiente, la pela’ pobreza, a medio pelar un año mas menos y sin pelar saldría todo bien no faltaría la comida, el tío Juan sacaba siempre la pela’ pobre tío. Había una prueba que siempre la hacíamos, pero un año nos marco como familia, era una prueba que la mamita la hacia en una pieza oscura arriba de un mueble ponía un plato con monedas, con flores, con sal y uno con tierra, cada uno tenia su significado, con flores encontrarías novio, con monedas todo iría bien económicamente, con sal era pobreza y la tierra significaba que tendrías corta vida, un año realizamos esa prueba de los platos, creo ese año nadie lo olvido, cuando fue el turno de la tía Joly, salio de la pieza con el plato con tierra, recuerdo que todos la miramos y ella nos miro y nos sonrío.
La tía Joly era una mujer de un carisma especial, morenita, delgada y su carita llena de pecas y siempre sonreía, parecía una niña, recuerdo nos prestaba sus zapatos de tacos para jugar, mi tía a pesar de no tener estudio, tenia buen oído para la música, así decían, pues ella tomaba una guitarra y no había canción que se le resistiera, era como si hiciera hablar la guitarra, ella participaba en todos nuestros juegos de niños, como eso de que cada uno tenia una canción asignada y el que estuviera cerca de la radio debía avisarle , a los otros , por si salía su canción , mi canción asignada era …
… la playa se ha dormido en su silencio, las olas ya no vienen a suspirar, triste se queja el tiempo sin tu presencia, triste suenan las notas de mi cantar….
Aun puedo verla correr por el lado del matico gritando…
-“¡Mary Mary tu canción en la radio!”-
Y yo corría y corría, logre alcanzar la parte final y mire su cara de contenta de que me aviso. La tía Joly era la regalona de la mamita, la trataba como una muñeca, tenía lindos vestidos de seda, zapatos pitucos, ella era como su orgullo por eso de la música.
Al pasar los año y ya siendo madre de pello y de Meche, ella enfermo y no se recuperaba, ella empezó a tener fiebres y ya estaba muy débil cuando decidieron llevarla al medico, salio de casa y nunca mas volvió, todos iban a los sauces a verla, estaba en el hospital, un día el tío Pello vino y le dijo a la mamita que ella no estaba nada de bien, y se apresuraron en ir a verla , recuerdo que guardaron ropa negra en bolsas de harinas y cargaron la carreta con ropa y comida, y pensé que no quería no volver a verla, yo la quería demasiado, quería abrazarla, saber que estaba bien, entonces decidí que iría a verla y me puse a seguir y seguir la carreta, me retaron, me amenazaron, seguí en mi caminar yo quería ver a mi tía; aquella tía que mas que tía era nuestra amiga, recuerdo que Checho era el único niño que iba, cuando llegamos lo primero que dijeron fue ,los niños no pueden entrar, Checho me miro y me dijo ven y me hizo correr por un pasillo, llegamos a una salita habían dos camas, ahí estaba nuestra tía con un camisón blanco, delgada, tan delgada, su carita estaba así como seca como la piel pegada al hueso y sus dientes se veían largos, inmensos, el color de su piel era amarillo verdoso, nos miro y nos dijo…
–“Hola niños”-
Checho me miro y sentí una pena, un dolor, no nos reconoció
–“ya la viste”- dijo -“vamos”- y salimos corriendo de ahí.
La próxima vez que vimos a la tía fue ya fallecida, tenia tuberculosis, recuerdo que vinieron a casa quemaron su ropa y su cama porque eso era contagioso.
En un mes de mayo se fue mi querida tía, justo un mes antes de san Juan, casi justo al año de sacar la tierra, nunca más hicimos esa prueba.Maritza Román Gómez
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